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Desde el nacimiento del M.A., con los primeros MANIFIESTOS A LA
NACION dados a conocer en enero y febrero de 2002, hemos trabajado
durante todo el año en la elaboración de Políticas
de Estado que consideramos necesarias y urgentes para superar la
emergencia que agobia a la Nación y las cuales, sin ninguna
duda, harían de la Argentina el país que la inmensa
mayoría de los argentinos soñamos y -lo creemos sinceramente-
nos merecemos.
Ahora,
en el final de este aciago año -uno de los más dolorosos
de toda nuestra Historia- se impone hacer un balance para cerrar
esta etapa y dar lugar a nuevas formas de funcionamiento.
Pensamos que lo realizado no es poco ni es malo. En el peor momento
le planteamos a la República una esperanza en base a sensatez
y originalidad, con propuestas serias y posibles, y deseadas por
la mayoría de los argentinos.
Hicimos un trabajo responsable, silencioso e importante, en el que
hoy creen miles de personas en todo el país. Ahí están
los cinco MANIFIESTOS A LA NACION que hicimos circular desde el
15 de enero pasado, y que constituyen un verdadero IDEARIO al servicio
de nuestros conciudadanos.
Nos organizamos de manera horizontal y democrática, tenemos
más de 20 grupos de adherentes activos (que llamamos nodos)
y contamos con varios miles de adherentes y simpatizantes en las
23 provincias argentinas y la Capital Federal. Realizamos tres Reuniones
Nacionales durante el año (en Córdoba, Buenos Aires
y ahora en Santa Fe) con representantes de varias provincias. Tuvimos
participación activa en diversas instancias movilizadoras
de la sociedad, ejercimos una inocultable influencia en la instalación
de temas que todo el país se puso a discutir, impulsamos
y apoyamos muchísimas iniciativas populares, y realizamos
múltiples acciones de tipo municipal o sectorial. Y como
en todo nos mostramos ordenados y coherentes, también por
eso se respeta hoy al MANIFIESTO ARGENTINO.
Por supuesto que también nos equivocamos y quizá en
algún aspecto hemos fracasado. Lanzamos una Campaña
Nacional de Firmas por la Reforma Constitucional que, si bien consiguió
la adhesión de varios miles de firmantes, no alcanzó
la masividad que esperábamos. Pero hemos realizado un trabajo
duro y constante que a muchos de nosotros nos permite sentirnos
igualmente orgullosos.
A la hora de este balance es obvio que hemos crecido muchísimo,
aunque también es indispensable reconocer que nuestro esfuerzo
y nuestra voluntad ya no alcanzan por sí solos. La presión
que imponen la situación nacional y el reclamo de muchos
adherentes exige de nosotros una nueva definición respecto
del rumbo a seguir. Y para ello consideramos necesario cerrar este
ciclo, para darle lugar a nuevos protagonistas y alentar un cambio
profundo en el rumbo futuro del M.A.
Y es que los tiempos apremian. Mientras los canallas de siempre
continúan la destrucción y la entrega de nuestro país,
y no ilusionan los recambios dentro del sistema, la situación
social empeora día a día. Vemos con dolor cómo
nuestro país sigue marchando hacia el abismo, y muchos pensamos
que más tarde o más temprano se producirán
cambios revolucionarios, con furias populares que acaso sea muy
difícil contener, y por eso el M.A. debe redoblar su esfuerzo
por la Paz y la No-Violencia, y para eso debe reorganizarse.
Las soluciones que posiblemente tenga la Argentina, en lo inmediato,
no van a pasar necesariamente por lo ideológico ni lo partidario,
sino por una confluencia de sectores y personas éticas, solidarias
y de inclaudicable compromiso social. Pensamos que es muy probable
que el futuro de la Argentina se defina mediante una Confluencia
Democrática a la que nosotros, como grupo fundador del M.A.
hemos contribuido en su etapa germinal. Esa Confluencia se va a
dar porque no hay otra salida convincente para la sociedad, y en
ella cada uno de nosotros estará trabajando como hasta ahora,
para que los cambios sean pacíficos, ordenados, democráticos
y paridores de una Argentina diferente y mejor.
La Coordinación Nacional Provisoria del M.A. pone su renuncia
a disposición de la Tercera Reunión Nacional, así
como el grupo de veinte fundadores -los abajo firmantes- nos disolvemos
como tal, para permitir que personas valiosísimas que hicieron
suyo el IDEARIO puedan ahora hacer la posta.
Centenares de personas decentes, comprometidas y patrióticas
en muchos lugares de la República, de punta a punta, se referencian
en nuestro Ideario y miran al M.A. esperando respuestas, orientación,
esperanzas y acción. Ellos exigen, con toda razón
y justicia, que seamos la alternativa argentina que prometimos desde
nuestro primer Manifiesto a la Nación, y nosotros estamos
convencidos de que este renunciamiento es un primer paso necesario
para alumbrar esa próxima etapa.
Lo que se viene exige un esfuerzo más grande porque ya somos
más grandes. Hay que abrir el debate para decidir si el M.A.
será un nuevo partido, un movimiento nacional, o una organización
abierta de base popular. Lo que importa es que sea conducida por
dirigentes serios y capaces, decentes y desprendidos de ambiciones
particulares o sectoriales, y que participe, junto a otras organizaciones
hermanas, de la política nacional en los términos
que muchos vislumbramos a futuro: democracia participativa, horizontal
pero con liderazgos confiables, ágil y autocontrolada, movimientista
y de gran participación ciudadana. Una sociedad compleja
y ardua, pero fraterna, justa, honrada y solidaria. Que son caminos
desconocidos, desde luego, porque todo lo conocido ya hemos visto
en qué termina: en tramposas elecciones para disputarles
el poder a los de siempre, que siempre traicionan y claudican.
Por eso lo que se ponga en marcha ahora, en Santa Fe, debe ser conducido
por nuevos dirigentes, con nosotros o sin nosotros pero con el IDEARIO
común que es el MANIFIESTO ARGENTINO.
Firman:
Mempo Giardinelli, Graciela Cabal, Graciela D´Lucca Bialet,
Héctor Timerman, Angélica Gorodischer, Miguel Pereira,
Graciela Falbo, Silvana Buján, Rosita Escalada Salvo, Olga
Zamboni, Julio Rudman, Horacio de las Carreras, María Rosa
Lojo, Roberto Follari, Atilio Fanti, Diego Melamed, Luis Borda,
Leonardo Talkowski, Jorge Felippa y Mónica Ambort.
Santa
Fe, 14 de diciembre de 2002.
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