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Basados
en las anteriores premisas y en la seguridad de que como parte del
pueblo argentino podemos ofrecer algunas respuestas, los abajo firmantes,
ciudadanas y ciudadanos preocupados por nuestro futuro común, con
modestia pero con firmeza manifestamos a la Nación:
1. Hay alternativas. Cambiar es urgente y también es posible
-Porque luego del fracaso reiterado
de las dirigencias argentinas no tiene sentido seguir esperando
soluciones por parte de los mismos que nos llevaron al desastre,
que siempre se reciclan y renuevan promesas que jamás cumplen.
-Porque la crisis arrasó con la credibilidad
de las dirigencias que nos llevaron a este abismo. Sin dudas hubo
y hay excepciones personales, pero nos referimos a TODAS las dirigencias
como estructuras corporativas: políticas, partidarias, económicas,
empresariales, sindicales, profesionales, religiosas inclusive y
por supuesto las militares.
-Porque ya estamos viendo que el nuevo
Presidente Eduardo Duhalde y quienes lo rodean son más de lo mismo.
Por sus historias personales y sus trayectorias políticas, pertenecen
a la misma dirigencia que los argentinos repudiamos. Y ya se ve
cómo claudican desdiciéndose de investigar la fuga de capitales,
restringiendo la llamada "pesificación uno a uno" en beneficio de
los bancos y cediendo a las presiones de banqueros y grandes grupos.
-Porque lo sucedido en la Argentina
no es una catástrofe natural, como quieren hacer parecer, sino que
tiene delincuentes responsables que deben ser procesados. Para lo
cual exigimos que el Poder Ejecutivo conforme cuanto antes una Comisión
de Investigaciones de la Corrupción, como fue la CONADEP respecto
de los crímenes de la dictadura.
-Porque es indispensable que otros
argentinos, no contaminados por las prácticas que todos condenamos,
comencemos a asumir un papel activo en la vida nacional. Nos referimos
a un papel activo conjunto porque es indispensable y urgente que
los argentinos honrados (que somos la inmensa mayoría) comencemos
a hacernos cargo del país. Porque ahora sí estamos asistiendo a
la disolución del Estado Argentino.
-Porque entendemos que sí existen
soluciones a todos y cada uno de los problemas de la Argentina actual,
pero pasan por fuera de las estructuras y organizaciones existentes.
No tiene sentido seguir esperando nada de ninguno de los miembros
del sistema político partidario actual. Ni siquiera de los mejor
intencionados, quienes finalmente, por más críticos que sean, forman
parte del sistema y siempre acaban adaptándose. Y tampoco cabe esperar
nada del gobierno y su funcionariado y burocracia comprobadamente
corruptos.
-Porque igualmente fuerte es nuestro
convencimiento de que para lograr esas soluciones lo que hace falta
-ante todo- es probidad, decisión política, desprendimiento y pasión,
dentro de un absoluto rechazo a toda forma de violencia y en firme
apego a la Constitución y a la Ley, que alguna vez tendrá que imperar
definitivamente en la Argentina y quizá nos toque a nosotros hacer
esa docencia.
-Porque es hora de ofrecerle una perspectiva
diferente a nuestro pueblo, hora de crear formas verdaderamente
nuevas de participación y de conducción. Tenemos un pueblo que está
movilizado, y no solamente en Buenos Aires, y que viene ejerciendo
una democracia directa cada vez más notable. Pero esto es tan valioso
como peligroso. Se trata de acompañar ese proceso como co-protagonistas
y no como testigos, y de ayudar a que no se desbarranque hacia el
fascismo que en la Argentina siempre se apodera de las gestas populares,
ni sea presa de las provocaciones de la siempre ciega ultraizquierda.
-Por todo lo anterior, y porque es
hora de proponerle a la Nación un proyecto de país verdaderamente
diferente, nosotros queremos ofrecer por lo menos los principios
básicos de una Propuesta Alternativa seria, profunda, democrática,
solidaria, patriótica y revolucionaria.
2.
¿Qué hacer?
La
Argentina toda está confundida, y lo está precisamente porque no
hay una propuesta alternativa. No la hay. Existen planes económicos
y sociales que pueden ser compartibles. Pero no están dados los
lineamientos básicos para una propuesta política amplia y no partidista
que modele una Argentina moderna, solidaria, democrática y satisfactoria
para todos sus habitantes. Queremos ofrecer una alternativa seria
y clara, sensata, rigurosa, sin intereses personales ni vanidades,
y que sea posible y que podamos compartir la inmensa mayoría de
los argentinos. Una propuesta creíble para la sociedad y que sea
abarcativa y capaz de ocuparse de áreas específicas que a todos
nos importan, en lo moral, lo solidario, lo técnico.
La Argentina toda está confundida, y lo está precisamente porque
no hay una propuesta alternativa. No la hay. Existen planes económicos
y sociales que pueden ser compartibles. Pero no están dados los
lineamientos básicos para una propuesta política amplia y no partidista
que modele una Argentina moderna, solidaria, democrática y satisfactoria
para todos sus habitantes. Queremos ofrecer una alternativa seria
y clara, sensata, rigurosa, sin intereses personales ni vanidades,
y que sea posible y que podamos compartir la inmensa mayoría de
los argentinos. Una propuesta creíble para la sociedad y que sea
abarcativa y capaz de ocuparse de áreas específicas que a todos
nos importan, en lo moral, lo solidario, lo técnico.
Nos parece que ésto es lo que está pidiendo y esperando muchísima
gente en todo el país.
Por eso tampoco nos proponemos formar una asociación civil. Ni un
centro de estudios. Lo que proponemos es simplemente esto: que las
personas honradas de la casa nos sentemos a discutir cómo hacemos
para que las termitas no acaben de destruirla. Luego veremos cómo
nos organizamos para erradicarlas, si dedidimos erradicarlas organizadamente
y entre todos. Luego veremos si necesitamos convocar a otros habitantes
de la casa para su acción o su paciencia, si requerimos la ayuda
de vecinos o la asistencia de técnicos, si nos vamos a otros vecindarios,
deprimidos, si compramos veneno o simplemente contemplamos, atónitos,
cómo acaba la demolición. Más adelante se verá si tiene sentido
y corresponde impulsar acciones políticas y cuáles y cómo y cuándo
y con quiénes. O se verá que hemos cumplido nuestra modesta misión
y cada uno de nosotros volverá a su casa, su vida y su trabajo cotidianos.
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